Tigre empezó bien, pero terminó goleado en Paraguay en el reinicio de la Copa Libertadores

Tres partidos, tres derrotas. Tigre quedó en una situación complicad en la Copa Libertadores. Guaraní de Paraguay dejó con las manos vacías al equipo dirigido por Néstor Gorosito, al que superó por 4-1 en el estadio Defensores del Chaco.

Tigre sorprendió y se puso temprano en ventaja con una gran definición de Pablo Magnín. Sin embargo, la ilusión le duró muy poco a la visita. Bautista Merlini estampó sobre la media hora la igualdad para los dirigidos por Gustavo Costas. En el segundo tiempo, Guaraní no perdonó: Cecilio Domínguez, de penal; Edgar Benítez, en una gran jugada individual, y Ángel Benítez, sellaron el triunfo aurinegro.

Domínguez, el ex jugador de Independiente, fue decisivo con su ingreso en la segunda parte para vulnerar a Tigre. Sin puntos en tres encuentros, el equipo del ascenso argentino tendrá una última oportunidad la semana próxima, cuando reciba a Bolívar, tercero en la tabla; si los resultados no lo ayudan, su suerte copera estará echada.

Los seis meses de inactividad competitiva y los pocos entrenamientos que se realizaron en el Country Mapuche, más el hecho de ser un equipo de la Primera Nacional, no surgieron como condicionantes para el regreso copera del renovado equipo de Gorosito. Y la prueba la dio a los 10 minutos con una buena acción colectiva por izquierda de David Gallardo y la resolución goleadora con un impactante zurdazo de Pablo Magnín, ambos jugadores venidos de equipos de la misma categoría: Gallardo jugaba en Villa Dálmine y Magnín en Sarmiento de Junín. A ninguno les pesó en lo más mínimo este examen internacional.

El «Matador» jugó de igual a igual y fue a buscar el partido, aún cuando un cuarto de hora después de ese tanto recibió el impacto psicológico del empate conseguido por otro argentino, Merlini, con pasado en San Lorenzo.

Ese gol fue solamente una contingencia del juego y así lo tomó Tigre, que siguió manejando la pelota con criterio, bien conducido por Diego «Cachete» Morales, y nunca se apresuró para buscar los espacios, acelerando en los últimos sectores del terreno «guaraní» como para sorprender a la lenta defensa aurinegra.

Las mismas características abarcaron el comienzo de la segunda etapa, pero paradójicamente las lesiones favorecieron al local, porque los dos relevos obligados cambiaron el partido, tras las salidas de Hernán Lopes, que justamente había reemplazado en el primer tiempo a otro lastimado como el ex Unión, de Santa Fe, Rolando García Guerreño, y el mencionado Merlini.

Por el primero entró el exdelantero de Independiente, de Avellaneda, Cecilio Domínguez, al que en una de sus primeras acciones le cometieron un penal que él mismo cobró para el 2 a 1, y por Merllini ingresó Edgar Benítez, que también apenas pisó el césped del Defensores del Chaco marcó su primera conquista con la camiseta de Guaraní para anotar el 3-1.

Domínguez, que el año próximo jugará en el Austin de los Estados Unidos, una nueva franquicia de la Major League Soccer, fue elegido como el mejor jugador del partido aunque solamente permaneció poco más de media hora en cancha.

Y el cuarto tanto convertido también por Ángel Benítez, que reemplazó a otro lesionado como el colombiano Jhohan Romaña, si bien siguió esa lógica tan extraña, no se ajustó a lo que había sido el partido durante 80 de los 90 minutos de juego. Tigre no merecía semejante goleada a su digna tarea.